blog myself

Empezar con uno mismo.

Han sido tan drásticos los cambios que por supuesto, se iban a generar “puntos de quiebre en el yo”, tanto en los niños como en los adultos, reflejándose en estados psico-emocionales, de enojo, frustración, tristeza, depresión o ira. Estos estados emocionales requieren atenderse, no evadirlos ni ignorarlos, no se resuelven por sí mismos, ni es algo pasajero, es importante dimensionarlos y entenderlos para que como familia podamos salir adelante. 

La UNICEF denunció que en esta cuarentena (la cual se ha prolongado más de 80 días) aumentó la violencia intrafamiliar y es precisamente porque carecemos de una cultura de bienestar psico-emocional,  es decir no estamos dotados de herramientas claves para guiarnos, acompañarnos y sostenernos en este proceso, el cual además era totalmente inesperado, y muchas veces es más más fácil reaccionar de manera violenta, que de forma armónica.

Los adultos también explotamos y estamos enojados además de preocupados por las circunstancias económicas y laborales, por lo tanto necesitamos empezar con “uno mismo”, para poder apoyar de manera armónica, conciliadora, compasiva, constructiva y bondadosa a nuestros hijos en estos momentos que más nos necesitan.

Evitemos caer en estados extremos emocionales, es decir evitemos “explotar”, “transgredir límites”, porque en esos momentos es cuando más podemos herirnos con las palabras, miradas y acciones. Como padres apoyémonos, hagamos una comunidad fraterna empezando desde casa, por ello el dialogo, la sinceridad, la tolerancia y la voluntad son esenciales para reparar esos “puntos de quiebre del yo”. 

Todos tenemos fallas, no somos perfectos, todos tenemos un parte obscura pero pero también luminosa.  

Te compartimos unos tips para autogestionar  estados emocionales:

Al despertar recrea una emoción de agradecimiento por tener la oportunidad de vivir un nuevo día. 

Respira profundo y percibe el latido de tu corazón.

Dialoga con tu ser interior desde del  amor y desde  la bondad. 

Ofrece miradas de empatía, optimismo y alegría a los seres con quienes compartes la vida. 

Confía en tu salud.

Confía en que lograrás la prosperidad y abundancia.

Abrázate a ti mismo desde el reconocimiento y auto-agredecimiento.

Visualiza por varios instantes en el transcurso del día a tu familia en armonía y saludable.

Antes de dormir realiza una listado mental o en un diario de todo lo bueno y bello que tienes en la vida. 

Busca el dialogo, escucha, aprende de tus hijos y de las personas que compartes día a día. 

En medida en que trabajemos con nosotros mismos estamos aportando en generar y mantener un estado equilibrado emocional en toda la familiar.